"DÍA DE LOS FINADOS"
La tradición canaria de este
día marca que los jóvenes cogían la talega y cestas, y visitaban
cada una de las casas del pueblo pidiendo "los santos".
Tocaban las puertas y preguntaban si había santos. Las dueñas de
las casas respondían que sí, depositando en la talega almendras,
nueces, higos pasados y castañas. Cuando los niños llenaban sus
talegas, volvían a casa muy contentos.
"El pan por Dios" se
celebraba sobre todo en la zona norte de Tenerife. La costumbre de
los panaderos era la de agradecer a sus clientes más fieles con un
pan adicional conocido como "El pan por Dios".
Por las tardes, las familias
se reunían para recordar a sus difuntos. En la celebración familiar
se hacían los platos más elaborados, como quesos de almendras e
higos, el Frangollo, e incluso se mataba a algún animal.
En cuanto a "las velas o
lamparitas de aceite" se encendían por cada uno de los muertos
de la familia.
Finalmente,
estaban "los ranchos de ánimas", que eran grupos que
cantaban por las calles con cantos monótonos, tristes y repetitivos,
acompañados por instrumentos de percusión metálicos (espadas,
panderos, triángulos y castañetas). Más tarde, se introdujeron
guitarras y timples.