En Egipto se llamaban a las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, se curaban en ellas la ignoracia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.
Con esta reflexión, he querido dar la bienvenida al nuevo curso escolar 2026-2027, un nuevo curso donde queremos poner todas nuestras ilusiones para que todo funcione bien, y como no, acompañada de un grupo de amigos (Tara, Luis, Juan Luis, Catalina, Tindaya, Gara, Raquel, Javier...), que nos quieren deleitar con sus aportaciones a lo largo de esta travesía.
Muchas gracias por acompañarnos un año más. Espero que disfruten ustedes también, es nuestro principal objetivo. Abrazos.


















